Interiorismo Emocional
Decía Aristóteles que “no hay nada en la mente que no haya pasado antes por los sentidos”.
Es por ello que para que un espacio sugiera una o varias emociones primero debemos identificar cuál o cuáles deseamos para luego estudiar qué parámetros se necesitan para alcanzarla.
“Una vivienda emocional es aquella que está pensada para conseguir sentir una emoción previamente definida determinada por las necesidades del cliente”.
La experiencia de los últimos años nos ha hecho mirar hacia la forma de interactuar con nuestros espacios. Ahora nuestras premisas son que haya belleza y un entorno saludable: luz natural, ventilación, materiales naturales, etc. Por todo ello adquieren protagonismo conceptos que antes se presuponían aislados como la biofilia, el Feng Shui y el neurointeriorismo.
La ciencia ha demostrado que fabricamos más oxitocina y serotonina, relacionadas con la relajación y el disfrute, si nuestros entornos son agradables. Si aplicamos esta información al diseño de interiores, sea cual sea la función del espacio que se vaya a transformar, conseguiremos tener hogares que nos aporten mayor satisfacción emocional.
Por eso en ILo+ Interiorismo tenemos unas premisas muy marcadas para hacer un proyecto único enfocado en las necesidades personales de cada cliente.
EXPERIENCIAS SENSORIALES POSITIVAS
Recalcamos que el interiorismo emocional-sensorial no puede acabar solo en el uso de unos determinados materiales, la colocación de unas plantas o una ventilación cruzada, por ejemplo, debe pensarse cómo son esos espacios, cómo se recorren y qué regalo visual y físico encontramos a cada paso.
El mundo del retail, las tiendas y de la hostelería, los restaurantes, sí han sido conscientes de la influencia que ejerce el espacio en las emociones cuidando mucho más la contratación de los servicios de interiorismo para experiencia del cliente en el establecimiento. Una mezcla acertada de estilo y buenas sensaciones son la apuesta segura.
En el diseño de interiores doméstico aún queda mucho por hacer. La luz, el color, la temperatura, los sonidos, el aire, la ventilación, los materiales, las plantas… son muchos los factores a tener en cuenta.
Se trata de ir un paso más allá de la decoración e indagar sobre qué efecto específico tienen los espacios sobre el estrés, las hormonas y el tipo de pensamientos que generamos.
love a las formas orgánicas
Sabemos que los picos o los elementos puntiagudos nos hacen estar en alerta, es por ello que todo lo que tienda a ser ‘blando’, suave o curvo, va a ayudar a relajarnos.
Además, somos orgánicos, somos agua y como tal nos gusta ocupar el espacio que tenemos de manera natural. La ergonomía es clave para mejorar nuestro ambiente, no solo ergonomía física, también mental. Por todo ello unos recorridos curvos, sin ángulos donde además haya alternativas (acortar distancias entre las partes de la casa) va a hacer que nuestro cerebro/cuerpo se sientan mejor.
Podemos conseguir esta forma de forma arquitectónica o a través de la decoración o mobiliario.
El sonido es otro factor clave. Unos espacios curvados con materiales fonoabsorbentes ayudarán a evitar reverberaciones, los materiales naturales consiguen amortiguar ruidos y a la larga en un espacio cerrado baja los niveles de estrés, dolores de cabeza, etc.
COLORTERAPIA
El Color, LA CLAVE.
La Colorterapia es otro aspecto que estudiamos mucho ya que se sabe que ciertos colores incitan a unas emociones u otras . Por ejemplo, el amarillo está relacionado con la alegría y la creatividad, el rojo con la velocidad y la fuerza, el azul con la calma y la concentración, etc. Este factor es muy importante porque Cada persona tiene una tendencia de filia y fobia al color.
“Cuando hacemos propuestas de color en algún proyecto escuchamos al cliente para identificar con que aspectro se identifica más con su sensación de hogar.
BIOINTERIORISMO
Materiales que SUMEN SALUD
En cuanto a los muebles y pinturas para el hogar, como señala el biointeriorismo los materiales seleccionados deben ser naturales y libres de sustancias tóxicas. De hecho, la arquitecta advierte de que todo lo anterior no funcionaría si los materiales no fueran ‘verdaderos’. “Una tarima sintética o un césped artificial solo consiguen que tu cerebro y tus sentidos se desconecten. La vista ve madera o césped, pero el tacto y el olfato sienten otra cosa.
Evitamos el uso de acrílicos, por ejemplo, una pintura sintética en pared la hace impermeable, si en el ambiente hay humedad se pueden generar minúsculas partículas de moho que se adhiere a las paredes y crean unas esporas que con el aire se quedan en el ambiente, esto lo respiramos”. Si utilizamos pinturas minerales y mejor aún morteros de cal, podemos conseguir una permeabilidad total de los paramentos y así mejorar la salubridad ambiental.
Igualmente pasa con el mobiliario, todo lo que sean lacas naturales, a la tiza, base agua, etc. ayudarán a transpirar los muebles de madera y mejorar ambientalmente nuestras casas.
BIOFILIA
Amor por lo NATURAL
Es el concepto que une nuestra conexión con la naturaleza como seres vivos.
Este concepto no solo implica al mundo de las plantas, hay muchas maneras de acercarnos a eso sin necesidad de contar con un jardín o unas plantas en casa. Tenemos una cosa clara y es que estos elementos vegetales no te van a hacer sentir mejor si para ti es un suplicio cuidarlos. Se pueden utilizar estrategias para que haya muy poco mantenimiento de lo ‘verde’, utilizando siempre especies autóctonas, que necesiten poco riego y aceptando un entorno más ‘salvaje’, para que no les suponga un gran esfuerzo económico y físico”
Amor por lo natural… ¿Sin plantas? Otra propuesta que hace nuestro estudio es crear un diseño de interiores biofílico incluso cuando no se tiene vegetación en la vivienda recurriendo a:
- Los materiales naturales.
- Las geometrías orgánicas.
- Diseños que recuerden o sugieran elementos de la naturaleza.
MINIMALISMO DEL DESORDEN CREA ORDEN
En este tema hay niveles, hay personas que necesita más una visión ordenada de su hábitat y otras que menos. Lo que podemos afirmar es que “cuantos menos estímulos visuales tenga el cerebro más relajado estará.
La palabra más demandada por los clientes es ‘armarios’, pero lo que en realidad necesitan no son más armarios (que también) sino que cada cosa ocupe su lugar. Esto es muy importante y para ello lo que hacemos en la entrevista inicial es una especie de inventario de lo que tienen y dónde les gustaría poder guardarlo”.
No es una ciencia exacta, para conseguir una vivienda emocional hay que utilizar la intuición, no puede ser algo solo científico”. En definitiva, hay que usar la emoción para emocionar.





